20 nov 2013

VI (III)

Ya sabía que desde aquél día nada volvería a ser como antes. Nada de lo que era.
Bendito el día en que abrí la veda del "porqué no" Bendito el día en que pensé en que tal vez sí.
Y sí desde entonces.
Y sí sin parar.
Y sí hasta hoy.
Era plenamente consciente de que corría peligro, de que me sería fácil acostumbrarme a ti, de que si pasaban más días, más días querría que pasaran. Y así es.

Ahora de lo que soy consciente es del marrón en el que me estoy metiendo, y del que no estoy del todo segura de poder salir airosa.

Cómo hacer que no se noten mis ganas, cómo cuidarte sin que suene el ruido de mi despiste y te percates, cómo aguantarme de agarrarte y perderme entre algún rincón de tu cuello..
Cómo voy a mirarte sin que se note que cada vez tengo más ganas de fundirme en tu boca..
Ya me dirás tú cómo.

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