16 may 2012

A Bordo de Abril

Porque hay días en los que pienso únicamente en "mi misión con ella" y en nada más.. en querer llevarla a la felicidad para recordarle que de eso aún es capaz, en querer ayudarla a superar las despedidas más dolorosas de su vida para que luego continúe siendo fuerte el tiempo que le reste, preocuparme solo por darle todo lo que añora y sentir a veces que lo que tengo guardado para ella es eso.. es el material que ella necesita para conseguir que mi labor termine satisfactoriamente. Y despedirme llorando por haber conseguido devolverle la felicidad a la mujer que he comenzado a amar.
Y es que es una de las mejores razones por las que en esta historia de mutua ayuda, se nos han enredado los corazones porque desde dentro, desde el amor, es como mejor se ayuda. Quién mejor para hacerte feliz que la persona que te ama? (Y que amas), Quién mejor para ayudarte a pulir tus penas, a aceptar con fuerza, a dirigir tus inquietudes, a liberarte de impedimentos.. Quién mejor que quien te ama para devolverte a la vida?
Pasé del desaliento y las inquietudes por ella a dejar que el tiempo decidiese nuestro tiempo, dejé de temblar cada vez que pensaba el no tenerla para recolocar mis sentimientos en toda esta historia. Y acepté que su vida es lo que es y hay lo que hay porque justamente a eso vengo yo.. Y no me molesta en absoluto lo que le pueda envolver, porque al fin y al cabo voy a quedarme con todo lo que tenga para darme.
Ahora sí puedo decir que todo ésto que llevo dentro, todo ésto que sé que es para ti, te lo terminaré dando. Y no solo cuando tú decidas que te lo de, sino cuando yo decida que es apropiado dártelo. Porque por algo lo guardo yo en mis bolsillos.

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